Palo Domado: “tocar la fibra y hacer vibrar”
Hay entrevistas que haces y ya está.
Y luego están esas que, cuando apagas la grabadora, te quedas con la sensación de haber pasado un rato bonito con gente a la que quieres escuchar un poco más.
Con Palo Domado me pasó eso.
Venían de Benicarló a Madrid y nos sentamos a hablar de música, de canciones, de todo lo que hay detrás de una banda y de lo difícil que es hacerse un hueco cuando cada día aparecen cientos de proyectos nuevos.
Pero también hablamos de ellos.
De cómo cuatro músicos han ido encontrando su sitio juntos. De lo que aporta cada uno a ese pequeño puzzle que hace que Palo Domado sea Palo Domado. De Segunda Capa, de esas canciones que quizá esconden mucho más de lo que se escucha a primera vista y de otras que, con los años, han ido cambiando de significado para ellos.
Hablamos de tocar, de currárselo, de hacer kilómetros —muchos kilómetros—, de autogestionarse y de tener que convertirse un poco en músicos, gestores, asesores, responsables de marketing y de todo lo que haga falta para sacar adelante un proyecto.
Y hablamos de algo que me parece especialmente importante: no perderse por el camino.
Porque crecer está muy bien. Que te escuche más gente también. Pero ellos tienen bastante claro que, si algún día dejan de reconocerse en lo que hacen, habrán perdido una parte importante de lo que los llevó hasta aquí.
Hablamos de Tanta prisa, espera una canción que lleva años acompañándolos y que para ellos ha ido cambiando de significado con el tiempo.
Y de una respuesta que resume bastante bien lo que creo que hay detrás de esta banda.
Les pregunté qué les gustaría que pensara alguien que descubriera Palo Domado dentro de diez años.
Que siguieran siendo fieles a su estilo.
Que hubieran conseguido plasmar en sus canciones lo que querían contar.
Y, sobre todo, que sus canciones todavía le removieran la patata.
Porque al final, quizá de eso se trata.
De hacer canciones que se quedan contigo incluso cuando ya ha pasado mucho tiempo.
Gracias, chicos, por el rato, por la confianza y por dejarme haceros una entrevista un poquito diferente. Y gracias también por las palabras que me regalasteis al terminarla. Nos vemos en los escenarios.
Entrevista y texto de María García García