Lenny Kravitz abre el verano en Starlite: rock con nombre y apellidos en la cantera de Marbella
Gerard.- Hay festivales que con los años se han ganado un lugar fijo en el calendario del verano español. Starlite Marbella es uno de ellos. Lo que empezó siendo una apuesta arriesgada en una cantera abandonada de la zona norte de la ciudad malagueña se ha convertido en una referencia internacional del entretenimiento en vivo, un festival boutique donde el tamaño del cartel no está reñido con la cercanía al artista ni con el cuidado de cada detalle. Aquí no hay masificación ni barro. Hay piedra caliza, cielo estrellado y una acústica natural que pocas salas del mundo pueden presumir.
Este 2026 la programación vuelve a desafiar cualquier etiqueta. En su cartel conviven sin complejos Deep Purple y Ozuna; Diana Krall y Beret; Estrella Morente y Maroon 5; Juan Luis Guerra y Love of Lesbian; Miguel Ríos y Rick Astley. No es un festival de rock, ni de pop, ni de latin. Es, simplemente, Starlite, y eso ya es una categoría en sí misma. La temporada se extiende desde finales de junio hasta los últimos días de agosto, con más de cuarenta noches en ese escenario al aire libre enclavado en las colinas de Marbella que sigue siendo uno de los más singulares de Europa.

Los conciertos arrancan el 19 de junio con Ozuna, uno de los artistas de reggaeton y trap latino más escuchados del planeta, poniendo el listón bien alto desde el primer día. A partir de ahí, el festival no baja el ritmo en toda la temporada: Maroon 5, Jean-Michel Jarre, John Legend, Zucchero, Anastacia, Kool & The Gang, Nile Rodgers & Chic, Malú, Vanesa Martín o Miguel Ríos son solo algunos de los nombres que pasarán por la cantera antes de que llegue septiembre.
La experiencia Starlite, sin embargo, va más allá de lo que ocurre en el escenario. Los restaurantes propios del festival —Tanabata, Temazo, Raffaella, Ánima y Sandra’s Caviar Bar— permiten convertir la noche en algo más que un concierto. Y cuando el último acorde se apaga en el auditorio, el Night Club recoge el testigo con DJs y actuaciones hasta la madrugada. Es esa combinación de música, gastronomía y ambiente lo que ha hecho de Starlite algo difícil de replicar.
Pero si hay una fecha que destaca en el arranque del cartel es el 29 de junio. Esa noche actúa Lenny Kravitz.
Hay artistas que uno ve anunciados y piensa «ya era hora». El neoyorquino nació en Manhattan en 1964, hijo de una actriz y un productor de televisión, y creció entre dos mundos que luego volcó enteros en su música: el soul y el funk del Harlem de los setenta y el rock que lo sacudió de adolescente. Con su primer álbum, Let Love Rule (1989), dejó claro que no iba a encajar en ninguna casilla fácil. Luego vinieron Mama Said, Are You Gonna Go My Way —ese riff es ya patrimonio de la humanidad— y una racha de cuatro Grammy consecutivos al mejor álbum de rock que todavía hoy es un récord sin igualar.
Lo que hace especial a Kravitz, más allá de los discos, es que lo graba todo él solo. Guitarra, bajo, batería, piano, vientos. Productor y músico al mismo tiempo, sin delegar. Esa obsesión por el control total de su sonido se nota en cada canción y se nota aún más en directo, donde el de Manhattan despliega una banda que convierte temas como Fly Away, Again o It Ain’t Over ‘Til It’s Over en algo cercano a una celebración colectiva.
El formato íntimo de la Cantera de Nagüeles es, en ese sentido, el marco perfecto para recibirle. No hay pantallas gigantes que interponerse. No hay distancias imposibles. Solo la piedra, el cielo de Marbella y Lenny Kravitz con la guitarra enchufada.
El 29 de junio va a ser una buena noche.
Las entradas están disponibles en starlitefestival.com.